Tras varios meses de recuperación durante 2025, el Indicador de Consumo (IC) de la Cámara Argentina de Comercio (CAC) mostró un retroceso. El poder adquisitivo de los hogares sufrió un leve impacto y el uso de tarjetas de crédito da señales de agotamiento.
El consumo en Argentina volvió a terreno negativo durante el mes de noviembre. Según el último informe de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), el indicador registró una contracción interanual del 2,8%. Más preocupante aún es el dato desestacionalizado, que marcó una caída del 1,3% respecto a octubre, quebrando así la tendencia alcista que se venía observando en los meses previos de este año.
Desde el Departamento de Economía de la entidad explicaron que, si bien el ingreso nominal promedio por hogar se estimó en $2.582.000, al ajustarlo por inflación se percibe un retroceso en el poder adquisitivo real de las familias en comparación con el mes anterior.

Ganadores y perdedores de la góndola
El informe revela una realidad dispar según el sector que se analice. El rubro de indumentaria y calzado fue el que más creció, con un salto del 16,8% interanual, aunque la CAC aclara que esto se debe principalmente a una base de comparación muy baja respecto al año pasado. Por su parte, recreación y cultura logró mantenerse en positivo con una suba del 5,2%.
En la vereda de enfrente, los números rojos se profundizaron en:
- Transporte y vehículos: cayó un 2,0%.
- Vivienda, alquileres y servicios: retrocedió un 0,6%.
- Otros rubros: experimentaron una baja conjunta del 5,7%.
El escenario en Jujuy: cautela y compras esenciales
En el ámbito local, la situación refleja la «dualidad» que menciona el informe nacional. Desde la Cámara de Comercio de Jujuy y la Unión Empresarios, señalan que, si bien la inflación ha mostrado signos de desaceleración, esto no se ha traducido automáticamente en una reactivación de las ventas.
«La gente compra lo básico y lo imprescindible. Cualquier gasto extra se evalúa con mucho cuidado», explican referentes del sector. Esta tendencia se evidenció incluso en fechas clave como el Día de la Madre y el reciente inicio de la temporada navideña, donde las ventas minoristas pymes en la provincia mostraron un comportamiento austero, dependiendo casi exclusivamente de las promociones bancarias y las cuotas sin interés.
Informalidad y «fuga» de consumidores
A la caída del consumo se le suman problemas estructurales que golpean al comerciante jujeño:
- Competencia desleal: Se observa un crecimiento del comercio ambulante en el centro de San Salvador de Jujuy, como una respuesta de muchas familias para generar ingresos ante la falta de empleo formal.
- Fuga de consumo: Persiste la preocupación por los consumidores que optan por realizar compras en países limítrofes, atraídos por diferencias de precios que el comercio local, asfixiado por alquileres e impuestos, no puede igualar.
- Agotamiento del crédito: El informe de la CAC advierte que las tarjetas de crédito están llegando a su límite. En Jujuy, esto se traduce en operaciones que se concentran en productos de bajo costo y «compras de emergencia» sobre el final del mes.

Expectativas para el cierre de año
A pesar del retroceso de noviembre, los comerciantes jujeños depositan sus esperanzas en el efecto estacional de diciembre. Si bien las ventas navideñas mostraron un leve repunte interanual del 1,3% gracias a campañas agresivas de descuentos, rubros como juguetería y librería terminaron el año con saldos negativos.
De cara al 2026, la incertidumbre sobre el costo de los servicios públicos y la recuperación real del salario sigue siendo la principal traba para que el comercio de la provincia logre una estabilidad definitiva.
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