El presente de Gimnasia y Esgrima de Jujuy entusiasma y los números lo respaldan. Tras abrochar una nueva victoria y consolidarse en lo más alto de la tabla de posiciones, los protagonistas del plantel albiceleste analizaron el gran momento futbolístico que les permitió coronar un gran primer tramo del certamen.
El delantero Maximiliano Casa valoró el enorme desgaste colectivo realizado para traerse los tres puntos a la provincia. Destacó el compromiso del grupo al asegurar que se brindan al máximo en cada presentación y que los resultados actuales son el reflejo de una siembra de trabajo duro que iniciaron hace bastante tiempo. Además, el atacante no dudó en calificar el cierre de esta primera etapa como extraordinaria.
Por otra parte, Casa dejó espacio para una reflexión extrafutbolística y recordó las dificultades personales y familiares que muchas veces atraviesan los futbolistas en el día a día. Señaló que esas realidades suelen quedar invisibilizadas detrás del brillo de la gran actualidad deportiva del equipo, pero remarcó que la única receta para superar los momentos duros es continuar trabajando con la cabeza hacia adelante.
Contundencia para sostener la punta
Otro de los baluartes de la jornada fue Francisco Molina, quien expresó la inmensa alegría de la delegación al emprender el regreso a Jujuy con el objetivo cumplido de sostener el liderazgo absoluto del torneo.
El jugador se mostró reconfortado por haber convertido nuevamente, una conquista clave que sirvió para destrabar el trámite del encuentro. En su análisis del juego, admitió que les tocó medir fuerzas con un rival que ostenta un buen manejo de los hilos del partido, aunque ponderó la efectividad de los jujeños para golpear en los momentos justos y ser mucho más finos en la estocada final.
Para cerrar, Molina dejó un mensaje de fuerte respaldo a la identidad de este plantel y aseguró que el grupo se rompe el alma en cada cancha con la única meta de devolver y mantener a Gimnasia en los planos más importantes del fútbol nacional.

