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El NOA tendrá un invierno con temperaturas superiores a las normales

Foto: Diana Martinez Llaser

Por Gabriel Rocca*. El primer día de junio comienza el invierno meteorológico, y si bien todavía hay que esperar algunas semanas para se produzca el cambio de estación desde el punto de vista astronómico, ya surge la ansiedad de saber como vendrá la etapa más fría del año que, en esta oportunidad, no lo será tanto.

De acuerdo con el pronóstico climático trimestral, desarrollado por un amplio grupo de profesionales de diversas instituciones encabezadas por el Servicio Meteorológico Nacional, para los meses de junio, julio y agosto, se pronostican temperaturas medias superiores a las normales sobre gran parte del centro y norte del país con mayor probabilidad hacia la región del NOA.

En tanto, para el sur del Litoral, este de la provincia de Buenos Aires y oeste de la Patagonia, se prevén temperaturas entre normales y superiores a las normales. Mientras que se anticipan temperaturas normales para todo el este y sur de la Patagonia.

“Lo que muestra el pronóstico estacional es un invierno más cálido, en promedio. Esto parece estar en línea con la presencia de El Niño. En general, cuando hay un Niño el invierno es más cálido”, explica Matilde Rusticucci, investigadora del Conicet y profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

A su vez, el pronóstico de índices extremos de temperatura confeccionado por Soledad Collazo, desde el Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de Exactas UBA, proyecta una mayor ocurrencia de extremos cálidos de la temperatura máxima solo para Salta y Jujuy. Mientras que para todo el resto del área de estudio las condiciones serían normales.

A su vez, el informe predice una menor ocurrencia de extremos fríos de temperatura mínima en el NOA, San Juan y sur de Buenos Aires. Mientras que los extremos fríos serán más frecuentes en Chaco, Corrientes, norte de Santa Fe, La Pampa, y Neuquén.

Más lluvias

Pero el dato sobre el que habrá que prestar mayor atención durante toda la segunda mitad del año está relacionado con las precipitaciones.

Para este invierno, el informe estima una mayor probabilidad de que ocurran más lluvias que las habituales para Buenos Aires, La Pampa, sur de Cuyo, centronorte de Patagonia y norte de la Mesopotamia (Corrientes, Misiones, este de Chaco y este de Formosa).

Entre normal y superior a lo normal para Neuquén, Río, Negro, Chubut y norte de Santa Cruz. Mientras que se espera que sea normal para el sur de la Patagonia. Además rige la estación seca para gran parte del NOA y norte de Cuyo.

“Parece que el invierno ya arranca con precipitaciones más arriba de lo normal en buena parte del país y hay que tener en cuenta que ya venimos de un otoño con exceso de agua en varias regiones”, precisa Rusticucci y agrega: “Tené en cuenta que hacia la primavera es cuando El Niño pisa más fuerte y es muy probable que se produzcan muchas lluvias en el noreste argentino sumado a ríos que vendrán con exceso de agua desde sus nacientes. La situación se puede complicar mucho”.

El Súper Niño

Desde el mes de marzo, en diversos medios y redes sociales se viene alertando acerca de la posibilidad de que este año se desarrolle un “Súper Niño” que puede generar graves consecuencias para el planeta en general y para nuestra región en particular. ¿Qué grado de certeza tienen hoy esos vaticinios?

“Todos los pronósticos coinciden en que se va a desarrollar un Niño, de hecho, la temperatura de las aguas del Pacífico a la altura del Ecuador ya superó los 0,5 grados por encima de lo normal, que es el valor que indica que ya entramos en fase Niño. Ahora bien, hay modelos que dicen que esa temperatura se va a elevar hasta 1,5 grados, otros pronostican 2 y hay modelos que hablan de hasta 3 grados. Eso sí sería un mega Niño aunque no sabemos si va a ocurrir. Pero está claro que hay una alta probabilidad de que se produzca un Niño fuerte”, afirma la climatóloga.

De confirmarse estos pronósticos, es interesante señalar que El Niño produce alteraciones muy diferentes en distintas regiones del planeta.

Por ejemplo, genera sequías en el norte de Brasil, en la región del Amazonas. También disminuyen mucho las lluvias en Australia y son más frecuentes las olas de calor.

Pero por otro lado, el Niño inhibe la capacidad de que surjan tormentas gigantes durante la temporada de huracanes en la zona del Caribe. En Europa, suele provocar olas de calor en el norte de España, de Francia, sur del Reino Unido, hasta la península Escandinava.

Esta semana, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), emitió un comunicado en el que señala que los datos científicos son rotundos e indican con una certeza del 90 por ciento que El Niño “llegará a nuestras puertas en los próximos meses”. El texto insta a que le mundo trate a este evento como lo que es: “una alerta climática urgente”.

La climatóloga argentina Celeste Saulo, presidenta de la OMM declaró: “Tenemos que prepararnos para un episodio de El Niño potencialmente fuerte, que exacerbará las sequías, potenciará las lluvias intensas y agravará las olas de calor tanto en tierra como en el océano. El episodio más reciente de El Niño, ocurrido en 2023/2024, fue uno de los más intensos de los que se tiene constancia y contribuyó a las temperaturas sin precedentes que se registraron en 2024”.

Ahora bien, ¿cuáles son los impactos principales que un Niño fuerte provocaría en nuestro país?

“No todos los Niños son iguales –aclara Rusticucci–. Pero si tomamos el conjunto de los últimos Niños fuertes, todos han producido grandes inundaciones en nuestro Litoral debido a que llueve mucho en el sur de Brasil, en las nacientes de los ríos Paraná y Uruguay. Eso eleva mucho los caudales de esos cursos de agua sobre todo en primavera que es el momento pico de influencia del Niño. Y sobre ese escenario, se suma el exceso de precipitaciones en el propio noreste de nuestro país”.

Frente a este panorama, la investigadora hace un llamado a las autoridades para que vayan tomando precauciones en las ciudades y pueblos costeros para estar bien preparados ante eventuales inundaciones: “Es muy importante alertar a las áreas competentes porque es casi seguro que algo así va a suceder. No es necesario que se produzca un Niño muy potente, con uno ‘normalito’ ya puede ocurrir. Es necesario que la Nación y las provincias vayan adoptando medidas acordes con el riesgo que implica la situación”.

Las instituciones

El pronóstico trimestral es elaborado por profesionales del Servicio Meteorológico Nacional (SMN); del Instituto Nacional del Agua (INA), de la Cátedra de Climatología Agrícola de la Facultad de Agronomía (UBA); del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos (DCAO UBA); personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA); de la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los Ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC); del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet); de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación (SSRH), y de la Comisión Regional del Río Bermejo (Corebe).

* En Nexciencia

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