A medida que se acerca la reanudación de las sesiones extraordinarias, el Gobierno acelera los acuerdos con bloques aliados y mandatarios provinciales. El objetivo es convertir en ley la reforma laboral el próximo 11 de febrero, bajo la premisa oficial de fomentar el empleo registrado, aunque el camino sigue sembrado de tensiones fiscales.
El mapa de los votos: ¿Quiénes apoyan y quiénes resisten?
La estrategia legislativa, comandada por Patricia Bullrich en el Senado y Diego Santilli ante los gobernadores, ya arroja números concretos, pero aún insuficientes:
- Piso garantizado: 33 senadores (21 de LLA, 3 del PRO, 7 de la UCR y 2 vinculados a Salta y Neuquén).
- El objetivo: Conseguir los 4 votos restantes entre los representantes de Misiones, Chubut y Corrientes.
- La resistencia radical: Maximiliano Abad (Buenos Aires), Flavio Fama (Catamarca) y Daniel Kroneberger (La Pampa) se mantienen firmes en su rechazo.
El conflicto por Ganancias: Un agujero fiscal de $1,2 billones
El principal escollo no es el contenido laboral per se, sino el impacto en las arcas provinciales. La reducción de la alícuota de Ganancias para empresas (del 35% al 31,5%) implica una pérdida millonaria para las provincias.
Dato Clave: El oficialismo analiza variantes para compensar a los gobernadores «colaboracionistas» (Frigerio, Cornejo, Zdero, Sáenz y Figueroa) ante la caída de recursos coparticipables.
Puntos centrales del dictamen
Tras las modificaciones incorporadas el 11 de diciembre, los ejes del proyecto que se debatirá en el recinto incluyen:
- Indemnizaciones en Pymes: Posibilidad de pago hasta en 18 cuotas.
- Pago de salarios: Se formaliza el uso de moneda nacional o extranjera.
- Ultraactividad: Las condiciones laborales se mantienen por un año, pero se eliminan las obligaciones de aportes solidarios a cámaras y gremios.
- Fondo de Asistencia Laboral: Continúa la puja para evitar que se financie con aportes destinados originalmente a la ANSES.

