El triple lesbicidio es un crimen de odio: El silencio es cómplice y el Estado responsable

Por Dani Jaled, del Frente Patria Grande Jujuy. La crisis habitacional, el recorte de derechos y los discursos de odio dan lugar a un individualismo feroz, que permite cosificar y banalizar la vida. Después dicen que la vida para ellos vale, pero claro, depende de la vida de quién se trate.

«El crimen de odio fue por ser lesbianas, y por las condiciones precarias de vivienda. Con la promoción de discursos de odio y de sus políticas contra el acceso a la vivienda, el Estado es responsable».

Esta última semana ocurrió un crimen de homofobia en el barrio de Barracas en la Ciudad de Buenos Aires. Fue el domingo 5 de mayo, Fernando Barrientos, inquilino del lugar y autor del hecho aberrante, tira una bomba casera en la habitación donde vivían cuatro personas: Pamela Cobbas (de 52 años, quien falleció horas más tarde debido a lesiones graves), Mercedes Roxana Figueroa (52 años y pareja de Pamela, falleció el miércoles), Andrea Amarante (43 años, fallecida también ayer y desde la Coordinadora Cromañón informaron que la mujer era una sobreviviente de la masacre de Cromañón, incendio que ocurrió el 30 de diciembre de 2004 en un boliche de Once durante el recital de la banda Callejeros) y Sofía Castro Riglos (50 años, es la única con un pronóstico favorable, según indicaron en el parte médico).

Pamela y Mercedes eran trabajadoras de la Economía Popular, vendedoras ambulantes y que salían todos los días a ganarse el mango.

“Andrea no percibió ayuda económica y tampoco es beneficiaria del Programa de Salud para víctimas de Cromañón. Andrea estaba en situación de calle y dormía donde podía. Veinte años después, a Andrea se le hicieron realidad todos los miedos y pesadillas”, manifestaron en un comunicado desde Coordinadora Cromañón.

Tres de cuatro personas murieron a raíz del ataque lesbicida. Barrientos está detenido, acusado de homicidio y lesiones graves. El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 14, a cargo de Edmundo Rabbione, investiga el hecho.

Pero a pesar de eso, quién les devuelve la vida a estas tres personas ?

En Argentina en el 2023 hubo 133 crímenes de odio en los que la orientación sexual, la identidad y/o la expresión de género fueron la excusa para arremeter contra los derechos de las víctimas.

El discurso de odio mata, no se esfuma, no se evapora, no es liviano. Es grave y mata. Es una política de exterminio, es fascismo y patriarcado.

Y es necesario que reflexionemos sobre esto, porque nadie está exento. Aun no comprendo por qué esta situación no concluye en un escándalo nacional, por qué la gente no está hablando de esto. Acaso le sirve a los grandes poderes?

El silencio es cómplice del triple lesbicidio. Necesitamos construir una sociedad más humana. Que pueda cada persona reconocerse como ser humano, como persona y que pueda reconocer en los y las demás lo mismo, para poder comprender que las demás también sienten, piensan y les pasan cosas como a una, como a uno.

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