Conocidos los números finales de la inflación de 2017, la Unión de Personal Civil de la Nación (UPCN) de Jujuy intimó al gobernador Gerardo Morales a través de una carta documento a activar la cláusula gatillo, para compensar los más de 5 puntos de atraso de los salarios acordados en la paritaria del año pasado.
La inflación oficial de 2017 fue de 25,7 por ciento, mientras que los estatales cerraron un acuerdo en 20. En la intimación, la UPCN le da al gobierno provincial un plazo perentorio de cinco días para que proceda a ajustar los salarios de acuerdo a la inflación.
Para sostener la intimación, el sindicato se remite al acta firmada en el Ministerio de Trabajo de la Provincia “correspondiente a la última reunión de paritarias convocadas en virtud de la Ley 5863/15 y que al no haberse convocado a una nueva reunión de revisión salarial cabe la aplicación de la cláusula gatillo”, expresa el oficio.
El secretario general del gremio, Luis Cabana, relató: “Promediando el mes de julio se nos solicitó pasar a cuarto intermedio luego de que pidiéramos la cláusula gatillo, pero no tuvo continuidad durante el 2017”. Así es como en diciembre el sindicacto envió una carta documento donde pedía la equiparación con la inflación. En ese momento, comentó Cabana, pretendía empezar una ronda de discusión para cerrar los números.
«La respuesta fue el silencio», refirió Cabana, y responsabilizó al ministro de Trabajo, Jorge Cabana Fusz, quien a su entender tendría que convocar a las partes «para evaluar el índice faltante que los empleados públicos tendrían que estar cobrando a partir del mes de enero”.
Claro que la cláusula gatillo, en realidad, debió haberse activado de manera automática, “como se está haciendo a nivel nacional, en otras provincias y en municipios donde más de 2 millones de empleados públicos ya tienen un recupero promedio del 5 por ciento en sus salarios”, precisó el sindicalista.
En Jujuy, en cambio, «el único anuncio que hizo el Gobierno fue el incremento del piso salarial a 9500, cuando la realidad a nivel nacional es de 10.800 pesos”, resaltó.
Pero no es solo la cláusula gatillo lo que los estatales quieren conversar con el gobierno. También requieren respuestas sobre qué va a pasar en el año que corre, ya que en el Presupuesto se fijó un incremento salarial de 10 por ciento y días después, a nivel nacional, se corrigió la meta inflacionaria, que se ubicó en torno al 15 por ciento. «También queremos hablar este tema para tener una pauta acorde a lo que sucede a nivel nacional”, sostuvo Cabana.