Este viernes se cumplió un mes del incendio del supermercado Comodín en el que murieron cinco personas y más de 40 resultaron heridas. Desde el sindicato revelaron que hubo denuncias de irregularidades en materia de seguridad e higiene, no solo en el local siniestrado sino también en otros comercios. En el caso puntual de la sucursal que se quemó, acordaron con la empresa que todos los trabajadores de esa sucursal fueran distribuidos en otros locales de la firma hasta que se reconstruyera el edificio.
El Centro de Empleados de Comercio (CEC) reclama que la Secretaría de Trabajo de la provincia y la ART se ocupen de controlar que se cumplan las reglas de seguridad e higiene en todos los comercios, pues aseguran que hay irregularidades.
El secretario general, Miguel Mamaní, precisó en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5) que firmaron un acuerdo con la empresa Alberdi SA «que garantiza la estabilidad laboral de todos los compañeros que trabajaban en esa sucursal».
«Hemos logrado inclusive un resarcimiento económico para algunos compañeros que perdieron las pertenencias que tenían en el local, y también la empresa está generando un acompañamiento psicológico a algunos que han quedado con algún padecimiento», agregó.
Pasado un mes del incendio, aún hay trabajadores que están de licencia, mientras que otros se incorporaron a otras sucursales del supermercado.
Para Mamaní, las conversaciones fueron positivas. «Hemos trabajado con la empresa de tal manera de garantizar estabilidad laboral, la situación de cada uno de ellos. En lo general, podemos decir que la situación casi se normaliza y la gente en breve va a poder volver a su lugar de trabajo. Y Dios mediante, una vez que eso se remodele, se vuelva a reconstruir, van a volver a su sucursal de origen», completó.
Locales inseguros
De acuerdo a testimonios y según también la investigación judicial, el local de Ciudad de Nieva que se prendió fuego el 28 de febrero no estaba en condiciones óptimas, con irregularidades graves como que las puertas de emergencia estaban cerradas con candado, lo que contribuyó a que las cinco personas fallecidas, entre ellas una niña de 3 años, no pudieran salir del local.
Además, se conoció que los empleados no habían sido capacitados para reaccionar ante una emergencia de este tipo, porque no existía un protocolo de seguridad y evacuación.
Sobre este punto, Mamaní comentó: «Yo creo que hubo falencias, es cierto. De hecho, inclusive uno hoy recorre no solo un comercio sino en muchos lugares habilitados y ve que las salidas de emergencia están totalmente obstaculizadas. Lamentablemente no hay una conciencia respecto de todo lo que tiene que ver con prevención».
Para el sindicalista, las responsabilidades se distribuyen entre la empresa, el Estado y la ART.
«Más allá de la empresa, también hay una ausencia de la aseguradora de riesgo de trabajo. Porque desde el momento que uno genera una habilitación, contrata personal y contrata un seguro riesgo de trabajo. Y una aseguradora tiene que velar por la seguridad de la gente. Es un intermediario entre las empresas, el sindicato y el Estado, que tiene que generar los planes de contingencia, verificar que los sistemas funcionen, una serie de cosas que lamentablemente no se han verificado».
En este sentido, reveló que desde el gremio presentaron una denuncia ante la Secretaría Higiene de Trabajo de la provincia pidiendo que se hagan inspecciones «por la falta de entrega de algunos elementos de seguridad y por situaciones en donde los trabajadores no tienen el confort necesario como para desarrollar las tareas».
«Se venían llevando a cabo este tipo de inspecciones, pero lamentablemente concurren una serie de situaciones, suelen suceder dilaciones, no se actúa con la celeridad necesaria y suceden cosas que hay que lamentar», agregó.
La causa
Por el incendio del 28 de febrero, son cinco los imputados en la causa bajo la figura de estrago culposo agravado.
El gerente de la sucursal, Manuel Smith, está con prisión domiciliaria. Los demás están todos en libertad. Son el titular de la empresa Alberdi, propietaria de Comodín, Sergio Esteban Molina Segura, y el jefe de bomberos Marcos Gustavo Terán, ambos imputados por el delito de homicidio culposo, y los obreros Bruno Salva y Marcos Mamaní, que hacían trabajo en el techo del local en el momento en que se inició el fuego.
Las cinco víctimas fatales son Blanca Isabel Coca Contreras, de 32 años; Rafael Maldonado de 84 años; María Sylvia Liliana Cresppe, de 64 años, Enrique Benítez, y la niña Olivia Fernández, de apenas 3 años de edad. Todos fallecieron a causa de la inhalación de monóxido de carbono, porque no pudieron salir del local ya que la puerta de emergencia de la parte trasera estaba cerrada con candado.
Incendio en Comodín: De los cinco imputados queda uno solo detenido, en prisión domiciliaria

