Por Gastón Remy economista y diputado provincial del FIT-U La semana pasada comenzó con más de lo mismo: el vocero de Gobierno justificando un nuevo endeudamiento público, la ministra de Educación defendiendo la publicación ilegal de un listado de profesores —usado para atacar el paro docente— y el gobernador Sadir ofreciendo los minerales críticos al capital yanqui. Pero esta vez pasaron cosas a favor de las mayorías trabajadoras.
La buena nueva vino de la mano de la docencia de la lista Multicolor, que puso el cuerpo en las elecciones de Ctera. Las maniobras fraudulentas de la lista oficialista (Celeste-Violeta) no lograron detener a las maestras y maestros, que se jugaron —antes y durante el comicio— a movilizar a las bases para defender su voto.
La docencia denunció el cambio de padrones el mismo día de la elección y la trampa de la urna móvil, que dejaba a las y los trabajadores sin poder votar. Y, conociendo las maniobras de la burocracia y el gobierno, llamó a la solidaridad para acompañar la recepción de las urnas en la sede del gremio, ubicada en el centro de la capital jujeña.
No bajar los brazos y sostener la convocatoria unitaria puso nerviosos a quienes juegan sucio. Más aún cuando las actas que llegaban de las escuelas daban un empate técnico.
Fue en ese momento cuando lanzaron la etapa superior del fraude. Apareció la Policía y se dirigió a hablar con los integrantes de la lista oficialista que cortaban la calle; al mismo tiempo, el titular de la junta anunció el triunfo del oficialismo muy flojo de papeles. Acto seguido, los oficiales obstaculizaron el ingreso de la apoderada de la lista Multicolor, bloqueando la puerta del gremio.
De esta forma intentaron aplicar el mismo manual del fraude de diciembre de 2024, cuando la policía ingresó al gremio, dejó afuera a la docencia que había ganado y permitió que los integrantes de la junta se retiraran sin contar los votos.
Sin embargo, esta vez, pese a la represión policial, ese manual fracasó. La Policía tuvo que retirarse, la docencia pudo entrar al gremio y le exigió a la junta que contara los votos. Ganó la valentía de las maestras y la solidaridad de clase; perdió un gobierno que, junto a la burocracia, se robó Adep. Como dijo Cynthia Lamas, una de las referentes del activismo docente: “Nunca más vamos a permitir la intromisión de la Policía ni de la Infantería en nuestro sindicato”.
La docencia salió fortalecida para recuperar Adep impulsando una gran campaña nacional contra el fraude y por elecciones con todas las garantías democráticas. El secreto de la unidad de los que luchan empezando por el activismo de Adep y Cedems.
También ganó la solidaridad que se gestó con el apoyo de los docentes de la comisión directiva del Cedems, Mercedes Sosa y Juan Córdoba, que le reclamaron a la Policía cuando pretendía detener a otro integrante de la comisión, el profesor Marcelo Romero que estaba acompañando a las maestras.
Ganó la solidaridad de la juventud estudiantil, de las y los trabajadores y de los legisladores que le pusimos el cuerpo para evitar la represión y que se lleven detenido a un docente: todas y todos quienes integran los comités de Myriam Bregman, que en la provincia habían puesto en su agenda, desde junio, la pelea por recuperar Adep en unidad con el Cedems como planeta la agrupación docente 9 de abril. Así ratificaron que se juegan junto a la docencia en cada pelea: en las calles por las paritarias, en las elecciones de Ctera denunciando el fraude y, ese mismo día, haciendo el aguante en la resistencia ante la violencia policial.
Sin dudas, la pelea dada en las elecciones de Ctera dejó una marca favorable en todas y todos los que nos jugamos por la unidad y la solidaridad de clase. Sabemos que la docencia, junto a las comunidades, jugó un papel central en el levantamiento contra la Reforma en 2023. Y, pese a no lograr imponer la huelga general, sigue siendo una piedra en el zapato de quienes quieren profundizar el ajuste y el saqueo de la provincia y del país.
Hacer más fuertes y numerosos a los comités se vuelve una tarea de primer orden si queremos vencerlos. Justamente porque los comités se proponen objetivos combinados: recuperar los gremios, unir al conjunto de la clase trabajadora en nuevas instituciones de coordinación y construir un gran partido sin patrones ni burócratas. De allí puede salir la fuerza para recuperar Adep y otros sindicatos, centros de estudiantes, y comenzar a unir la fuerza de la clase trabajadora que ellos dividen.
En ese camino, y para pelear la huelga general que derrote el plan de entrega de los gobiernos al servicio de los grandes empresarios y el FMI, tenemos una gran cita: el próximo 19 de septiembre, para ser millones en todo el país en la marcha de la bronca.

