El diputado provincial Gastón Remy (PTS-FITU) cuestionó el esquema económico de la minería en Jujuy impulsado por la gestión del gobernador Carlos Sadir, tras señalar que, a casi diez años de haber iniciado la explotación de litio, los beneficios no se reflejan en la calidad de vida de las familias trabajadoras ni en las comunidades locales.
El legislador contrapuso la proyección económica de las empresas del sector con la recaudación fiscal que percibe el Estado provincial. Según Remy, la riqueza proyectada para las próximas cuatro décadas representa un volumen inédito, pero se extrae bajo condiciones impositivas desproporcionadamente favorables para el capital privado.
Ganancias millonarias contra recaudación ínfima
Para graficar la brecha fiscal, Remy expuso la diferencia entre la rentabilidad de las corporaciones y los ingresos públicos: «Cuando uno ve la ganancia final respecto al valor facturado, lo que recauda la provincia es ínfimo. Solamente una minera, en el primer semestre del año, tuvo una ganancia bruta doce veces superior a todo lo que recaudó el Gobierno provincial de las doce mineras que operan en Jujuy».
El representante de la izquierda enfatizó que dos de las principales operadoras prevén una vida útil de 40 años para sus yacimientos, estimando una ganancia acumulada equivalente —en cálculos conservadores— a 6,5 veces el Producto Bruto Geográfico de toda la economía jujeña en un año.
Debate sobre el modelo productivo
Frente a este escenario, el diputado instó a discutir democráticamente con los trabajadores y las comunidades el destino de los bienes naturales. «En esa riqueza está la posibilidad de transformar profundamente las condiciones de vida de la población. No se trata de extraer descontroladamente, sino de discutir quiénes se benefician realmente con estos recursos», concluyó.

