Este miércoles comenzó a regir un nuevo incremento en el precio del gas envasado en la provincia, marcando la segunda actualización de valores en apenas dos semanas. El ajuste, que promedia el 4,16%, ya impacta en las pizarras de las plantas distribuidoras y se traslada de forma directa al presupuesto de los usuarios.
En los puntos de venta autorizados de la capital jujeña, como los ubicados sobre la colectora de la Ruta Nacional 9 a la altura del barrio Cuyaya, la garrafa de 10 kilos se comercializa actualmente a 25.000 pesos. No obstante, este precio de referencia se diluye en otras zonas de la ciudad y en el interior provincial, donde el mismo envase alcanza valores que oscilan entre los 29.000 y 30.000 pesos debido a los costos de logística y flete.
Este nuevo incremento representa un golpe sensible para las familias jujeñas, especialmente en los sectores que no cuentan con red de gas natural y dependen exclusivamente de este servicio para la cocina y calefacción. Los distribuidores locales advirtieron que la dispersión de precios podría profundizarse según la distancia de los centros de recarga, en un contexto donde el consumo se vuelve crítico ante la llegada de las bajas temperaturas.

Cambios en el consumo y precios de otros envases
El constante aumento en el costo del servicio comenzó a forzar cambios en los hábitos de las familias, que buscan reducir el uso diario para prolongar la duración de la carga. Además de la opción de 10 kilos, que es la más demandada, los formatos de mayor capacidad también sufrieron actualizaciones: el envase de 15 kilos ya ronda los 38.000 pesos, mientras que el cilindro de 45 kilos superó la barrera de los 100.000 pesos.
En gran parte del norte argentino, el uso de gas envasado es la única alternativa para afrontar el invierno, lo que coloca a estos ajustes en el centro de la preocupación por la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación.

El Submarino Jujuy Noticias de Jujuy, Argentina y el mundo
