Panorama / Todes unides triunfaremos

Por Alejandro Cano. Es muy factible que a estas horas los miles de bustos de Juan Domingo Perón y Eva Duarte de Perón estén bien pulidos o pintados, como es costumbre para cada celebración del 17 de Octubre. Estamos en primavera y la naturaleza permite conmemorar al general en cualquier plazoleta derruida de algún barrio desprotegido de la Argentina.

Alberto Fernández mandó a la militancia a copar las plazas del país, sin poder unificar las distintas alas del Frente de Todos en un único acto. Pareciera que algo de la “tradición” que terminó trágicamente en Ezeiza ha reaparecido, de forma atenuada pero tensa, en esta alianza de gobierno cuya columna vertebral y cabeza de dragón celebra el Día de la Lealtad en modo diáspora. Y es que, en esta nueva versión de la entelequia peronista, las orgas por un lado, los sindicatos de los gordos, las madres que dicen NO al pago de la deuda, los varones del conurbano y el flamante jefe de Gabinete parecieron no acordar día y hora para llevar adelante la misa peronista.

En este contexto de campaña y a un mes de llevarse a cabo la elección legislativa del 14N, pareciera que los patitos no están demasiado ordenados para dar vuelta de manera épica el resultado de las PASO. Es como un trágico clima de época.

Si te viera el General

La cosa no mejora en Jujuy. En estos parajes la novela del peronismo local es bien conocida. El pejotismo se ha encerrado en sí mismo y ha dejado de lado a sectores que intentaron disputar una interna partidaria que finalmente no se llevará a cabo. Los jefes han impuesto la lista oficial (única), terminando con cualquier intento de democratizar el partido.

Por eso en estas líneas tendrán voz los que están afuera de la orgánica pero, quizás, un poco más cerca de la gente y la calle.

La diputada provincial Alejandra Cejas indicó que si hay algo que no puede festejar el peronismo de Jujuy es el Día de la Lealtad. “El Partido Justicialista de Jujuy no puede decir que es leal al pueblo de Jujuy, porque está cooptado por los intereses de Gerardo Morales, en coordinación con su presidente (Rubén Rivarola), quien es el único que ha pagado el impuesto a la riqueza en la provincia”.

“Ningún peronista puede enriquecerse a costa del hambre que existe en la provincia, donde se ha empobrecido a la población y el empleo estatal es el que más ha sufrido esta embestida de la derecha de Morales”, afirmó.

Alejandra Cejas

La legisladora sumó que el gobernador tiene acaparado al Poder Judicial para proteger intereses que nada tienen que ver con el pueblo y para castigar a los opositores. Y que el PJ ha sido cómplice. Pero, advirtió, “el pueblo se está dando cuenta de que el Partido Justicialista lo ha traicionado”.

Cejas entiende que el PJ jujeño no responde a los intereses históricos del peronismo, como la mejora de los ingresos de los trabajadores y el acceso universal a la salud y a la vivienda. “Si hoy Perón estuviera en el exilio, el PJ local estaría trabajando para que no vuelva nunca más”, apunta convencida.

Ya en la década de 1970 Perón afirmó en sus últimos escritos que los recursos naturales debían ser de utilidad para todo el pueblo. Esta posición de avanzada tropieza con la realidad de Jujuy, donde las utilidades vuelan hacia afuera dejando solo contaminación y pasivos ambientales. “Pensemos en el litio, en la minería, en la falta de agua que padecen las comunidades, en un turismo que solo beneficia a algunos -enumera Cejas-. Estamos sumidos en los caprichos de un gobierno de derecha y un PJ cómplice y socio que ha perdido totalmente el rumbo. El PJ ha entregado al pueblo que lo ha sabido cobijar durante tantos años”.

Rubén Rivarola y Gerardo Morales

Por su parte, el dirigente social Gonzalo Maurin, referente del Movimiento Popular Nuestramérica y Frente Patria Grande Jujuy, opina que el peronismo jujeño está viviendo una crisis vertiginosa, con una fuerte división. Y lo relaciona con la relación que sostiene el partido con el gobierno provincial, de fuerte carácter neoliberal.

“El peronismo terminó más dividido debido a intereses particulares de la conducción del PJ jujeño. Eso fue clave para que se rompa, porque generó complicidad entre el gobierno de Morales y el presidente Rubén Rivarola”, describió.

Maurin señaló que el presidente del PJ le da prioridad a sus negocios personales, y que en ese sentido terminó usando al PJ jujeño como una herramienta para establecer convenios con el gobierno provincial. “Mientras tanto -opinó-, otros sectores del peronismo no pudieron consolidar un proyecto fuerte, que es lo que necesita la provincia”.

De todos modos, el dirigente marcó un horizonte promisorio: “Hay muchos compañeros peronistas que todavía mantienen sus convicciones en el modelo nacional y popular, que se ponen al servicio del pueblo. Tenemos la esperanza puesta en esto, aunque nos lleve un par de años más”.

Para afianzar ese rumbo, indicó, “se debe seguir nucleando a los sectores peronistas opositores”.

Gonzalo Maurin

Les descamisades

La situación nacional en materia económica es el nudo que el Gobierno de Alberto Fernández debe desatar para tener algunas chances de cara al 14N. Claro está que no alcanzan los tiempos para desembolsar ese añorado 1% del PBI en materia de ayuda social, y quizás tampoco eso pueda traducirse de manera directa en votos. El tema es tan complejo como cualquier sociedad en constante transformación.

El voto de la clase media (o de los que se identifican y autoperciben como tales) ha zigzagueado amenazante para cualquier tradición política. Algunos dicen que es netamente pragmática y se orienta por el bolsillo; otros, que está determinada por los simbolismos y la famosa “batalla cultural” en el que los medios hegemónicos y los mass media tienen cada día mayor influencia. Planteado de esta manera, es un doble desafío para el gobierno del FdT, que parece enfrascarse en la lucha intestina en un contexto donde la inflación, el desempleo y la seguridad deberían ser la agenda real y el camino a seguir de aquí al 2023.

Jujuy no escapa a la situación nacional. Con una intención de voto que pelea sólo un diputado con el FIT-U, una nueva derrota electoral deja al FdT muy lastimado para encarar un proyecto de poder que pueda concretarse en 2023. Las cartas están en la mesa, y a pesar de haber acuerdos entre el rivarolismo y el moisesismo, todo parece emular la fatídica escena nacional.

El senador nacional Guillermo Snopek tiene aquí una oportunidad. Quizás con voluntad y pericia política alcance a aglutinar a los sectores que fueron desplazados (una vez más) de la estructura partidaria, los mismos que hoy están pensando en fiscalizar y cuidar los votos del candidato de la izquierda Alejandro Vilca.

La séptima derrota del pejotismo debería marcar una nueva línea de partida para convocar y levantar las sanciones a los 40 mil afiliados expulsados o suspendidos. Sólo de esta manera se podrá contener esa diáspora que, de cara al 2023, no parece que fuera a terminar de sangrar.

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