El juez federal Eduardo Hansen extendió la prisión preventiva para el sargento Walter Daniel Álvarez, señalado como autor de los disparos que el 6 de febrero acabaron con la vida de Ivo Rodrigo Torres en La Quiaca. En la causa están imputados otros tres efectivos de Gendarmería, que están en libertad, acusados como partícipes necesarios.
En la audiencia que se llevó adelante este martes, la fiscalía también le pidió al juez Hansen que prorrogue la investigación penal preparatoria en el marco de la causa en la que, además de Álvarez, están imputados el subalférez Alexander Gunther, el cabo primero Marcos Leonardo Wysniewki y la cabo Juliana Enciso, acusados como partícipes necesarios, que recuperaron su libertad el 21 de marzo pasado.
Los cuatro efectivos cumplían funciones en el Escuadrón 21 de La Quiaca. El 6 de febrero pasado, Ivo Rodrigo Torres circulaba en su motocicleta por el barrio Pradera de La Quiaca, cuando fue perseguido por el móvil donde iban los cuatro gendarmes. Lo acribillaron al llegar a un barranco. La autopsia mostró que recibió un disparo en una pierna y otro impacto letal en la espalda, que le perforó un pulmón.
Sebastián Espada es el abogado que representa a la familia de Ivo. En diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5), contó que en la audiencia de este martes la defensa de Álvarez pidió la excarcelación del gendarme, que es oriundo de Misiones, «para que se vaya a su casa a los fines de estar resguardado».
«Yo volví a exponer lo mismo que en la audiencia anterior, cuando la fiscalía pidió que se deje sin efecto la prisión preventiva para los otros tres gendarmes, bajo los mismos argumentos: que ellos, al ser gendarmes, cuentan con todas las facilidades para darse a la fuga», señaló el abogado.
Y agregó: «Aunque le saquen los documentos de viaje a un gendarme, la verdad que es algo absolutamente estéril e inocuo, porque ninguna persona que se quiere fugar sale con el documento».
En coincidencia con la fiscalía, Espada insistió con que Álvarez continúe detenido, lo que fue aceptado por el juez Hansen, quien prorrogó la preventiva del gendarme hasta el mes de septiembre.
Mientras tanto, se van completando las pruebas que faltan. En principio, Álvarez ya reconoció haber hecho los disparos, por lo que quedan solo algunas evidencias adicionales. Espada explicó: «El cuadro probatorio ya lo tenemos acreditado, pero hay dos pruebas pendientes que terminan de redondear todo».
Lo que ya está, además del reconocimiento del principal acusado, es la pericia balística que muestra que el disparo que mató a Ivo salió de su arma. Están también los testimonios de testigos y la autopsia que confirma que el joven murió a causa del impacto.
Lo que falta son los resultados de las pruebas de parafina que se les hicieron a todos los gendarmes y del análisis de los teléfonos celulares. «Yo creo que en como mucho dos meses, tendremos toda la prueba recolectada y ya podremos ir al juicio a los fines de que se condene a estos cuatro gendarmes que asesinaron a Ivo», comentó el abogado.
La demora para concretar estas pericias se debe a que las realiza la Policía Federal Argentina en Buenos Aires, para lo cual hay que tomar un turno.
«Ya no hay mucha más discusión respecto al asesinato a manos de personal de Gendarmería. Eso ya está. Queda la cuestión respecto de la participación de los otros tres gendarmes», definió Espada.
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