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Roberto Feletti: “El Gobierno ya no tiene más cartas para jugar”

Por Beatriz Chisleanschi, en Motor Económico. “Hoy rige un piloto automático del ajuste monetario y fiscal, que es lo que se conoce como Doble cero (déficit fiscal cero + emisión monetaria cero). Este plan implica restringir al máximo la disponibilidad de pesos excedentes que puedan demandar divisas. No es algo nuevo, ya se intentó. El ejemplo más emblemático fue el fracaso del ajuste monetario y fiscal de la Alianza” -analiza el secretario de Economía y Hacienda de La Matanza, Roberto Feletti en la entrevista brindada a Motor Económico.

En el análisis sobre la política fiscal y monetaria del Gobierno, el ex viceministro de Economía de la Nación advierte: “El Gobierno está pendiente de una recomposición de la oferta privada de divisas y a la par, se resigna a la posibilidad de ingresos de dólares, a punto tal que Sandleris (Guido) mueve la pauta de intervención hasta 51, porque quiere capturar los dólares comerciales que vengan de la liquidación de exportaciones. Ese cambio de política en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) es aceptar que no va a tener un reflujo financiero, sino buscaría un dólar más estable. Le está diciendo al Agro, liquiden porque puede ir a 51. Esa señal que manda es evidencia de un ajuste monetario y fiscal que no alcanza y van por el juego de la devaluación. El riesgo político, en ese caso, es muy importante.”

Contador público y administrador financiero de profesión, Roberto Feletti ejerció importantes cargos en la administración pública. Fue director, y luego presidente del Banco Ciudad, durante la administración municipal del Frepaso. Se desempeñó como ministro de Infraestructura y Planeamiento de la Ciudad de Buenos Aires durante el segundo mandato del  jefe de Gobierno Aníbal Ibarra. Más tarde, fue designado vicepresidente del Banco Nación, función que ejerció durante las presidencias de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, entre los años 2006 y 2009. Luego, fue nombrado secretario de Política Económica y Planificación del Desarrollo, cargo que ocupó hasta ser electo diputado nacional en el año 2011. Y en la actualidad, además de su cargo en el Partido de La Matanza, dirige el Observatorio de Coyuntura Económica de la Universidad Nacional de Tres de Febrero (Untref).

Una tarde de lluvia recibió a Motor Económico para hablar de la situación económica en el Partido de La Matanza, en el país y en el mundo.

-Respecto a los dichos de Nicolás Dujovne cuando se refirió a la política de ajuste fiscal -“Esto nunca se había hecho en Argentina sin que caiga el Gobierno”-, ¿considera que fue un sincericido o impunidad?

-En boca de Dujovne, es impunidad. Creo que él se piensa así mismo como el hacedor de un proceso económico de reestructuración del país que hasta ahora no ha tenido más correlato político que el deterioro de la imagen del Gobierno. Es pensar con criterio de clase que el pueblo tiene que soportar inflación y desempleo juntos y que, en tanto y en cuanto, no haya una confrontación social o, se pierda una elección -cosa que parece que va a ocurrir- lo llevas adelante. Es el típico pensamiento de una clase dominante que va hasta donde la dejan.

-¿Convenció con esa expresión al FMI y a la oligarquía de este país?

-A la oligarquía que él representa, sí; con el poder internacional parece que no pudo recomponer la confianza. Si miramos objetivamente, el Gobierno tuvo una zaranda muy dura en invierno, julio, agosto, cuando el dólar toca los 42 pesos. Se habla de recambio de Gabinete, Macri viaja a Walt Street y habla de reelección como para afirmar su liderazgo. En ese momento logra estabilizar, aun precariamente, ese frente con tres éxitos políticos para el Gobierno:

1) La aprobación del presupuesto nacional.

2) La ampliación del acuerdo con el Fondo.

3) Por lo menos a modo de marketing, Macri muestra fotos con integrantes del G20, como señales de apoyo internacional.

Eso da la impresión de estabilización, pero luego, a poco de andar, no logran recomponer la oferta privada de dólares. Es decir, nadie está dispuesto a deshacerse de sus dólares, reingresar sus pesos y hacer bajar la tasa de interés. Entonces, Dujovne manda una señal a los mercados, pero los mercados no responden. A partir de estos éxitos políticos del Gobierno una respuesta del mercado tendría que haber sido un reingreso de divisas, sin embargo, no sucedió, y a partir de ahí me parece que el Gobierno ya no tiene más cartas para jugar, salvo que el piso del ajuste esté cerca y logre una estabilización sin presión sobre las reservas relativamente rápido, cosa que no parece ser, tampoco. Esta situación queda claramente expresada en la conferencia de Macri después del G20 cuando dice “no hacemos más pronósticos”.

Si quisiésemos que Argentina funcione, hoy debería tener una tasa de interés neutra. Yo no veo ninguna posibilidad, salvo que la compensen con una devaluación, pero resultaría un impacto serio sobre el conjunto de la población.

-Devaluación con recesión, una fórmula explosiva…

-Ni en la crisis del 89 que fue de inflación, ni la del 2001 que fue esencialmente de desempleo se vivió una combinación de inflación y desempleo juntos. En el 89 tuvimos una disparada de precios, pero con bajo desempleo; en la crisis de la convertibilidad había alto desempleo, pero precios contenidos. Hoy estamos ante una combinación de inflación que va a llegar arriba del 45 por ciento con una tasa de desempleo que va a superar los dos dígitos. Inflación de dos dígitos con desempleo de dos dígitos, es una situación muy complicada. La realidad es que estamos teniendo caída bursátil, suba de riesgo país y una tensión cambiaria grande. Evidentemente, los agentes económicos más poderosos no están apoyando este programa.

-A lo que describe habría que sumarle la economía real y sus actores y la economía internacional. 

-Las tres principales economías del mundo están creciendo mucho. En general, se dice que la guerra comercial va a provocar recesión. Puede ser, pero todavía no está. Es cierto que Trump está tratando de redefinir las relaciones mundiales del multilateralismo heredado de la Guerra Fría hacia un bilateralismo y está rompiendo los bloques. Este presidente que quiere volver al acuerdo bilateral (no hay nada más peronista que esto). Está redefiniendo el mundo. Mal momento para un gobierno que quiere tener una apertura indiscriminada, que apuesta al multilateralismo.

-Un gobierno que apuesta a la apertura cuando el mundo tiende al proteccionismo. Parece un escenario complejo para Argentina.

-Así es. Puede ser un escenario muy complejo para la Argentina. Hay que leer lo que pasa con los grandes jugadores que integran el G20. Trump cierra el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá cambiando la lógica del Nafta. Busca una lógica más proteccionista e integrada. Desde ese acuerdo se sienta con China a discutir bilateralismo. En los dos casos hay una pérdida de mercados para Argentina. ¿Por qué? Argentina le exporta a México 45 mil autos, no es mucho, pero el acuerdo que Trump le propone a México es cerrado de modo que sólo importe y exporte con América del Norte. La discusión bilateral con China es “yo quiero ocupar tu mercado de primarios”, y esta situación también significa un desplazamiento de Argentina. Argentina hoy en su inserción internacional está en problemas porque EE.UU. baja una línea de enfrentamiento con China y Argentina tiene una inserción con China, débil, pero la tiene.

-Un panorama bastante complicado se presenta para nuestro país. 

Si lo miramos desde el lado más positivo, a Argentina en esos escenarios siempre le ha ido bien, por la potencia de sus recursos, humanos y naturales, pero se requiere de decisión política.

-En medio de esta crisis nacional e internacional el Partido de La Matanza presenta superávit. 

-La intendencia de Ballestrini (Alberto), después la de Espinoza (Fernando) y ahora la de Magario (Verónica) fue muy cuidadosa con el manejo de las cuentas públicas, sobre todo para evitar un gasto corriente alto. Vamos a cerrar este año con un gasto público municipal de 10.000 millones de pesos, el presupuesto del año que viene es de 12.000. Ese gasto municipal es el 1, 5 por ciento del Producto Bruto Geográfico (PBG). Si un municipio tiene sus cuentas ordenadas, le da al o la intendente/a, autonomía política. Uno de los éxitos de Verónica es pararse frente al problema tarifario o de la desindustrialización de un modo potente porque tiene sus cuentas ordenadas y ese superávit permite producir señales fuertes, por ejemplo, el bono de los $ 18.000. No nos sometimos al pacto del ajuste, y hoy podemos pagarlo.

El rol de una intendencia es hacer obra pública, pero para el pueblo matancero es más importante ver a su Intendenta diciendo lo de las tarifas que es un desastre. Desde la autonomía política producimos hechos que muestran que con las herramientas que tenemos nosotros somos distintos.

-Los otros días titulábamos una nota en Facebook que la economía no se aceita ni con W40 ¿cree que es así?

-Esta combinación termina mal. Sí es real que hay fragmentación política. La fuga hacia adelante que plantean varios gobernadores, inclusive la Gobernadora Vidal, de despegarse de las elecciones presidenciales, está mostrando una crisis de liderazgo. Todos ven un escenario de agotamiento de este modelo donde la principal bolilla negra se la han puesto los agentes económicos que no vuelven a traer sus dólares y especulan como siempre. Como respuesta, lo que se ve es una reticencia a colgarse de una boleta presidencial, o de Macri o de un opositor liviano. Parece más interesante colgarse de Cristina.

Lo que uno imagina es que, si no hay una coalición rápida capaz de hacerse cargo de este país, la crisis puede ser muy profunda con la pregunta que uno se hace ¿cuántas veces la Argentina soporta este péndulo?

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