La detención en Rosario de un sujeto vinculado a la explotación sexual digital encendió las alarmas en Jujuy, al confirmarse que nuestra provincia era uno de los puntos clave en su red de captación. El delincuente, que ya está en manos de la Policía Federal y la PROTEX, utilizaba la red social Instagram como anzuelo para cazar jóvenes jujeñas con la vieja y conocida mentira de la «salida laboral» en el mundo audiovisual.
El modus operandi del acusado no se limitaba a lo virtual: viajaba periódicamente a Jujuy para concretar los encuentros con las víctimas. Bajo engaño, les ofrecía dinero para filmar material sexual, asegurándoles una supuesta «circulación internacional limitada», una farsa para ocultar un negocio de explotación comercial de contenido explícito que se distribuía sin control.
Alerta por más víctimas en territorio jujeño
La investigación reveló que la operatoria era organizada y extendida, lo que refuerza la sospecha de que en Jujuy existen más víctimas que todavía no se animaron a denunciar. El detenido aprovechaba la vulnerabilidad y el deseo de progreso de las jóvenes para convertirlas en mercancía digital, operando con una impunidad que finalmente fue cortada por la justicia federal.
Desde los organismos intervinientes hicieron un llamado urgente a la población para que se mantenga alerta ante estas promesas de dinero fácil en redes sociales. El caso deja al descubierto que la trata de personas no es algo lejano, sino que camina nuestras calles y golpea nuestras puertas a través de una pantalla. Para denuncias, sigue vigente la línea 145, gratuita y confidencial, como única herramienta para frenar a estos depredadores que ven a Jujuy como un mercado de explotación.

