Martina Montoya, delegada de ADEP y referente de la corriente El Hormiguero docente, advirtió sobre el vencimiento de los plazos estatutarios de la comisión provisoria del gremio y denunció aprietes del Gobierno provincial mediante descuentos salariales indebidos a los maestros que se sumaron a las medidas de fuerza.
En diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5), la referente docente expresó su indignación tras el reciente anuncio del dirigente nacional de Ctera, Roberto Baradel, quien señaló que los comicios en el gremio docente jujeño recién se concretarían el próximo año. «Resulta que viene Baradel, sin más, como dueño de ADEP, y anuncia que las elecciones van a ser el año que viene. Es repudiable que se meta dentro de nuestro sindicato; no le corresponde hacer esas expresiones», aseveró Montoya.
La delegada remarcó que la comisión provisoria del sindicato sobrepasó holgadamente las facultades y los plazos estatutarios. La función original de dicha conducción era atender lo urgente y convocar a elecciones en un plazo de 30, 60 o 90 días, meta que no se cumplió pese a llevar un año y dos meses al frente del sindicato.
Montoya denunció que tanto la conducción provisoria como la Junta Electoral responden a directivas de la conducción nacional de Ctera, en connivencia del Ministerio de Educación de la provincia.
«Llaman al presidente de la Junta Electoral y no da la cara, llaman a quienes están frente a la junta provisoria y se enojan frente a las preguntas que se le hacen. Sólo van a los medios amigos. Se mueven como el gobierno», describió la docente, y remarcó que tampoco se expidieron sobre las impugnaciones realizadas durante las pasadas elecciones de Ctera.
Descuentos y aprietes
Montoya recordó que el Ejecutivo provincial, al no poder declarar la ilegalidad del paro por las vías formales, optó por amedrentar a las escuelas. Detalló que las direcciones de Nivel y de Gestión Educativa presionaron a supervisores y directivos para que modificaran la planilla de asistencia. Esto determinó que se aplicaran descuentos a los salarios, que en su caso particular, llegaron a los 46 mil pesos, a lo que se suma la pérdida del incentivo docente, que ronta entre 80 y 85 mil. Esas quitas se realizaron a través de lo que Montoya describe como una «manipulación».
«Los directivos cambiaron la información, poniendo una inasistencia injustificada. En algunas escuelas, el directivo no dio lugar a eso y respetó la normativa, no puso la inasistencia y no se descontó. Pero esa fue la manera que el gobierno tuvo para instalar el miedo», detalló.
Perder el miedo
«Estamos expuestos -definió Montoya sobre la situación de los trabajadores de la educación-. Tenemos docentes apartados, con ataques de pánico, sacados de las escuelas con denuncias que nunca se terminan de comprobar», describió.
La situación del sector es acuciante. «Los compañeros están cansados, tienen miedo, tienen dos cargos más un trabajo extra, preparan alumnos o hacen comida para vender. Entonces están agotados. ¿En qué momento salimos a reclamar y a pelear si encima tenemos que pensar cómo llevamos la comida, que no me corten la luz?», planteó.
En este contexto, reclamó que el ministerio se encargue de atender estas problemátcas, en lugar de interferir en la vida sindical. «Pero bueno, se ve que realmente necesitan controlar a ADEP», analizó.
La referente de El Hormiguero Docente instó a las bases a perder el miedo, organizarse y exigir de forma activa el cumplimiento del estatuto para recuperar el gremio: «La fuerza la van a dar los docentes desde su lugar. Tenemos que estar en la calle defendiendo nuestros derechos para cambiar la realidad salarial y laboral en la provincia», concluyó.
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