Contraalmirante Gabriel González.

Primera baja por la desaparición del ARA San Juan: pasó a retiro el jefe de la base naval de Mar del Plata

El cimbronazo que provocó dentro de la Armada la desaparición del ARA San Juan tendrá consecuencias que ya empiezan a verse: el contraalmirante Gabriel González, jefe de la base naval de Mar del Plata, apostadero del submarino al cual se le ordenó regresar cuando reportó una avería horas antes de su último contacto, pidió su pase a retiro.

«Hasta el momento de venir acá no tenía ninguna novedad», respondió el vocero de la Armada, el capitán Enrique Balbi, en la conferencia de prensa que brindó este mediodía, cuando le preguntaron por la situación de González. «Tanto el personal de la Armada en Puerto Belgrano, como en Mar del Plata y Buenos Aires están abocados a las dos responsabilidades más grandes: la búsqueda del submarino con sus 44 tripulantes y la contención a las familias, asistirlos y comunicarse con ellos», dijo Balbi.

La salida del jefe naval, sin embargo, fue confirmada por fuentes de la Marina y la propia agencia oficial de noticia Télam dio cuenta de ella. El contralmirante que solicitó su retiro fue el encargado de recibir en la base a los familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan, y transmitirles las novedades sobre la desaparición y la búsqueda del submarino, que había partido de Mar del Plata con destino a Ushuaia y regresaba a la base naval ubicada en esa ciudad.

González fue el encargado de transmitirles a las familias en la base de Mar del Plata la información referida al «evento anómalo y no nuclear consistente con una explosión» que se produjo en el derrotero del ARA San Juan hacia su apostadero tres horas después del último contacto que mantuvo el miércoles 15 a las 7.30. Luis Tagliapietra, padre de uno de los tripulantes del submarino, había contado que cuando viajó a Mar del Plata, las autoridades de la Armada lo recibieron amablemente, y que fue González quien le dio el pésame y destacó que su hijo «era un gran marino».

El 19 de este mes en una conferencia de prensa González había advertido que no había «clara evidencia» de que las siete llamadas satelitales fallidas de las que se hablaron durante la búsqueda, hubieran sido realizadas desde el ARA San Juan. Fue el ministro de Defensa, Oscar Aguad, quien en su cuenta de Twitter hizo ese anuncio que luego se supo que no era cierto.

Aquel anuncio de Aguad y la posterior aclaración de González dejó en evidencia la falta de coordinación y los roces entre Defensa y la Armada, que Mauricio Macri buscó maquillar ayer con su visita al Edificio Libertad, sede de la jefatura de la fuerza naval, y su pedido de que no es momento de salir a buscar culpables.

El pedido de pase a retiro de González se hizo público a menos de 24 horas del mensaje del Presidente. El Gobierno ya tiene resuelto desplazar a la cúpula de la Armada, encabezada por el almirante Marcelo Srur. Solo es cuestión de tiempo y de que pase la crisis.

Sin resultados

El vocero de la Armada, Enrique Balbi, afirmó que siguen sin tener indicios del ARA San Juan. “Aún no hemos podido localizarlo”, dijo este mediodía en una nueva conferencia de prensa que brindó en el Edificio Libertad, en la que dio cuenta de las tareas de búsqueda del submarino desaparecido hace ya diez días.

Balbi dijo que la puesta a punto del buque Sophie Ciem terminó y está listo para zarpar, “si las condiciones acompañan”. En ese barco viajarán submarinistas argentinos hacia la zona donde se concentran los rastrillajes y transportará un minisubmarino de rescate de Estados Unidos. El Sophie Ciem llegará mañana al área donde se busca al submarino perdido.

El vocero de la Armada destacó el hecho de que “se trabajó en varios turnos para hacer las modificaciones de un buque de una empresa privada” en relación a las labores contrarreloj de soldadores y amoladores para poder montar la estructura que portará el minisubmarino.

En su contacto con la prensa Balbi manifestó además que “a partir de mañana se modificarán las condiciones meteorológicas”, que serán “más adversas” que las de las últimas horas. Prevén olas de aproximadamente tres metros. En la zona operan siete buques de distintas nacionalidades, más dos destructores y una corbeta de la Argentina.

Respecto de la ayuda rusa, afirmó que “ayer llegó el avión más grande del mundo”, en relación al Antonov, “con parte del equipamiento de inspección”. Se trata de material que se embarcará en la corbeta Rosales y en el Islas Malvinas. Ambos buques “se repartirán el embarque de esta tecnología de inspección visual no de rescate”. Rusia también colabora con un barco, el Yantar, que estará en la zona a comienzos del próximo mes.

Balbi especificó que el área de búsqueda “se redujo a una dimensión de entre 200 y mil metros de acuerdo a la última posición conocida”. Se trabaja con sondas y “disminuirá la eficacia del barrido por las olas” por la adversidad climática. “La zona es amplia y el medio es hostil”, agregó.

En cuanto a si los 44 tripulantes pueden estar aún con vida, dijo que “por respeto a los familiares no podemos conjeturar qué pasó” y que “el último indicio” fue la explosión registrada desde el Organismo para la Prohibición de los Ensayos Nucleares. Con todo, descartó que el ARA San Juan esté en superficie “por la cantidad de esfuerzos aéreos” en la búsqueda durante estos días. “Nos gustaría tener mejores noticias, o algún tipo de noticia que nos lleve a algo concretó”, dijo. “Estamos en etapa de esperanza y desesperanza, nos debemos guiar por indicios firmes”, añadió.

Sobre el inconveniente reportado por el submarino, especificó que “el comandante informó a la base de Mar del Plata el 15 de noviembre a la madrugada”. Se dio al velocidad, posición y rumbo y habló de una “falla eléctrica en el compartimiento de baterías” por teléfono satelital, “cosa que se comprobó por la empresa que brinda el servicio”. Como el comandante consideró que “la avería estaba subsanada”, siguió rumbo a Mar del Plata, su destino final, “en forma consensuada” con la base, razón por la cual se desestimó parar en Puerto Belgrano, que quedaba más cerca.

Finalmente, negó que el ARA San Juan hubiera sido atacado, dado que «no tenemos indicios” o sufrido una explosión de armamento propio, ya que “no llevaba armamento” y que “no hemos tenido correcciones del reporte”, por eso “mantenemos” la versión de la explosión.

Página|12

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