Los abogados Fernando Bóveda y Adrián Iconomovich presentaron una denuncia penal contra el empresario Arturo Siles, su hermano Roberto Siles y el laboratorio Sleibe Rahe, bajo la acusación de haber orquestado una maniobra para falsear la identidad de una joven y evadir responsabilidades legales y económicas durante más de dos décadas.
El caso, calificado por la querella como una «falsificación biológica» y un acto de «criminalidad científica», salió a la luz tras un extenso proceso judicial que permitió restablecer la verdadera filiación de la víctima.
Alberto Siles, propietario del boliche Zeus, «tuvo una hija extra matrimonial», según relató Bóveda en diálogo con El Submarino Radio (FM Conectar 91.5). «En 2002, cuando la chica tenía 15 años, este hombre le propone a la madre de la chica hacer un estudio de ADN en un laboratorio, de forma extrajudicial», continuó el abogado.
La prueba de paternidad se realizó en el laboratorio Sleibe Rahe. Con el 99,99% de certeza, el informe indicó que el padre biológico de la adolescente era Roberto Siles.
Según la denuncia, se trató de un engaño planificado. «Este sujeto (Arturo Siles) fue acompañado de su hermano (Roberto), pero cuando llega el momento de poner el brazo, quien pone el brazo fue el hermano. Entonces el resultado del ADN dio que la nena era hija de su tío, por decirlo de alguna forma», relató Bóveda.
Aquella adolescente es hoy una mujer de 38 años que padece ceguera y enfrenta problemas renales.
«No fue un error administrativo; fue una maniobra de supresión de estado civil planificada para desamparar a una hija con discapacidad», afirman los letrados que representan a la mujer, quien vivió 22 años bajo una identidad falsa.
El fallo judicial y las acciones penales
Con el resultado de ADN adulterado, la madre de la adolescente inició el juicio de filiación por la vía judicial, que diez años después desbarató la maniobra. El Tribunal de Familia confirmó en marzo de 2024 que el padre biológico es efectivamente Arturo Siles.
«La justicia tardó 10 años en fallar que esta mujer era hija de quien era. En parte, por la lentitud de la justicia, pero también porque el padre verdadero puso toda clase de trabas en el expediente», refirió Bóveda.
Con la sentencia firme, la querella inició ahora la etapa penal y el reclamo por daños y perjuicios. Además de la responsabilidad penal que le puede caber a Siles, está «el daño moral que significa para una chica de 15 años que le digan tu papá en verdad es tu tío», afirmó el abogado, y agregó: «Porque queda como que la madre es una promiscua que salía con el tío y con el padre».
Los delitos denunciados incluyen supresión de identidad, falsedad ideológica de instrumento público y fraude procesal.
El rol del laboratorio bajo la lupa
Uno de los puntos más críticos de la denuncia recae sobre el laboratorio interviniente. Bóveda señaló que es fundamental investigar si hubo una negligencia grave o connivencia en la maniobra.
«Es muy peligroso que haya laboratorios que sean tan negligentes o se presten a determinadas maniobras. La identidad es lo más sagrado que tenemos», subrayó el abogado.
Como medidas preventivas, la querella solicitó el secuestro de los libros del laboratorio Sleibe Rahe y la prohibición de salida del país para los hermanos Siles, mientras se espera la designación del fiscal que llevará adelante la investigación de este caso que conmociona a la provincia.
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