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Un testigo afirmó que “lo de Ledesma fue inhumano y se quedó con plata de los trabajadores”

Por H.I.J.O.S. Jujuy

Este jueves se desarrolló la 38° audiencia del sexto juicio por delitos de lesa humanidad en Jujuy, en el edificio del Tribunal Oral Federal (TOF), en la que prestaron declaración: Emilio Carlos Scoleri (ex preso político) mediante el sistema de videoconferencia desde el TOF de la provincia de Santa Fe, Juan Carlos Lescano (ex preso político) lo hizo de forma presencial, y Ramón Rosa Ahumada (ex jefe de la policía de la provincia), también asistió a la sala. En relación a los testigos Luis Héctor Valdés, Emiliano Acevedo y Mario Guerra, quienes deberían haber testimoniado durante la jornada, el tribunal informó que no fueron habidos.

Scoleri, detenido en dos ocasiones, contó que la primera vez, fue cuando una patota de civil allanó su domicilio y se lo llevan en un auto a la Policía Federal en San Salvador de Jujuy donde fue interrogado por Juan Carlos Jones Tamayo, quien le preguntó si realizaba actividad gremial, si conocía a Jorge Weisz, Luis Aredez, luego de ese interrogatorio es liberado.

La segunda detención de Scoleri fue el 24 de marzo de 1976, a las 4 de la mañana, en su domicilio: “Entraron tres o cuatro efectivos del Ejército y me sacaron de la casa, me llevaron vendado a la comisaría de Libertador General San Martín”, relató el testigo, quien agregó que solo permaneció allí un solo día y pudo reconocer a Ramón Luis Bueno y Luis Aredez, nunca le dijeron los motivos de su detención y luego lo trasladaron en un camión militar al  Servicio Penitenciario de Gorriti en San Salvador de Jujuy.

En ese penal estuvo detenido 5 meses aproximadamente, no pudo precisar en qué pabellón estuvo, pero aportó que allí vio confinado a Luis Antonio Bermúdez, Ricardo Ovando, Luis Aredez y Julio Moisés: “Éramos unos 50, no recuerdo más nombres” dijo Scoleri, nunca fue informado de los motivos de su detención, él cree que tuvo que ver con su participación como tesorero de la Federación Azucarera Regional.

El 7 de octubre de ese año, lo trasladan, vía aérea, hacia la unidad N°9 de la ciudad de La Plata donde compartió cautiverio con un compañero de apellido López, unos meses después del mundial de fútbol del año 1978 recupera la libertad junto a Alberto Saracho.

En segundo  lugar declaró Ramón Rosa Ahumada, quien ingresó a la fuerza policial como cadete en el año 1969 y ascendió a través de los distintos rangos y cargos hasta su retiro como jefe de policía de la provincia de Jujuy en el año 1998, meses después de encabezar el violento operativo policial durante un asalto y posterior toma de rehenes de la carnicería Marcuzzi en la capital jujeña, el 26 de diciembre de 1997, hecho que le costó la vida al hijo del propietario, al subcomisario Freddy Wilmer Claros y tres de los cuatro asaltantes.

Ahumada indicó que, durante su carrera, prestó servicio en diferentes localidades, entre ellas: Libertador General San Martín, Valle Grande, El Talar, El Piquete, Palma Sola. Cuando egresa de la academia de policía en el año 1971 fue destinado a la comisaría N° 24 en Ledesma bajo las órdenes del ex comisario y actualmente imputado en la causa, José Américo Lezcano.

Negó tener conocimiento sobre el rol que Lezcano cumplió en la Unidad Regional N°2, pero dijo que en numerosas ocasiones sostuvo fuertes desacuerdos y problemas con él, esto le costó varias sanciones y continuos traslados a distintas zonas alejadas de la provincia como “represalia”.

Por otro lado, mencionó la existencia de los departamentos de personal, administración, judicial, servicio de inteligencia y logística, cuyos jefes componían la plana mayor de la policía de la provincia durante la dictadura militar, pero dijo no recordar nombres de dichos jefes durante aquellos años.

En numerosas ocasiones, a lo largo de la audiencia, Ahumada justificó, siempre en tono prepotente y molesto, su falta de conocimiento sobre datos relevantes para la causa alegando que desde su egreso de la academia de policía y durante los años 1975 y 1976 se desempeñó simplemente como personal de calle, función que no realiza un oficial:  “Era un efectivo nuevo, de bajo rango, que no tenía acceso a otro tipo de información, nosotros fuimos los últimos orejones del tarro para los militares”, indicó mentirosamente.

El tercer testigo de esta audiencia fue Juan Carlos Lescano, ex trabajador del Ingenio Ledesma, quien fue secuestrado en octubre del año 1976, a las 3 de la mañana aproximadamente, cuando personal de la policía de la provincia golpeó la puerta de su domicilio, lo encapucharon y lo llevaron en una camioneta a la seccional del Ingenio Ledesma, durante el trayecto la víctima contó que sus captores insistían en que les brinde el paradero del gremialista Melitón Vázquez. Estuvo detenido e incomunicado por el lapso de 24 días en un calabozo.

Lescano cree que el motivo del secuestro fue porque recurrió al sindicato para solicitar respuestas al secretario gremial Melitón Vázquez sobre pagos no remunerados por la empresa Ledesma: “Yo tenía anotado en el conforme todas las horas extra que hacía de las que no me salía el pago”, detalló. Cabe aclarar que “el conforme” es un documento laboral de los empleados de la empresa Ledesma donde el empleador indica la cantidad de horas de trabajo y su correspondiente remuneración salarial por dicho concepto.

Cuando recupera su libertad Lescano regresa a su domicilio donde sorpresivamente se encontró con que: “En mi pieza no tenía nada, me sacaron todo, los recibos de sueldo, fotografías y objetos personales”. Por último, manifestó: “Señor juez, lo que hicieron con la gente fue totalmente inhumano y pienso con cuánto dinero de los trabajadores se quedó la empresa, yo no era el único al que no le pagaban horas extras en una empresa con miles de empleados”.

Al otro día de su liberación, se presentó en la división personal de la empresa Ledesma donde lo atendió el jefe “Cacho” Castro que le dijo: “Usted queda cesante, pase por caja a cobrar los días trabajados”. Al quedar desempleado se dedicó a vender pan casero porque la empresa Ledesma lo había “marcado laboralmente” en la planilla prontuarial que le solicitaban en todos los lugares a los que acudía en busca de trabajo y también, la empresa, le retuvo el legajo personal que certificaba su relación laboral con dicha compañía.

La próxima audiencia se realizará el jueves 27 de junio a partir de las 8:30 hs en el edificio del Tribunal Oral Federal de la provincia de Jujuy ubicado en calle Senador Pérez N°182.

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