Ley Bases: El oficialismo y los bloques amigables acordaron emitir dictamen

Este jueves al mediodía, se llevará a cabo un plenario de comisiones y el oficialismo tiene asegurado su dictamen de mayoría, aunque persisten las diferencias. La discusión por la reforma fiscal y el impuesto al tabaco generó rispideces entre la UCR, el PRO y Hacemos Coalición Federal.

Las negociaciones por la Ley Bases avanzan, con dificultades. Pese a que los bloques de la oposición dialoguista se sacan chispas entre sí y no terminaron de saldar sus diferencias, pactaron un alto al fuego temporario y firmarán mañana al mediodía el dictamen de mayoría en un plenario de comisiones.

En estos momentos, los bloques amigables están analizando el último borrador y decidirán si firman el dictamen sin dobleces o en disidencia parcial.

A las 16 hs, en tanto, se convocará en soledad la comisión de Presupuesto, que preside José Luis Espert, para dictaminar la ley de Medidas Fiscales, Paliativas y Relevantes, más conocido como el “paquete fiscal” del Gobierno.

Hasta el momento, nadie pone en duda que la sesión se desarrollará la semana próxima junto a la ley de Medidas Fiscales en las fechas anunciadas (lunes 29 y martes 30).

En las últimas horas surgieron frentes inesperados de conflicto a partir de diferencias entre los tres principales bloques de la oposición con los que el Gobierno viene conversando.

La reincorporación de los impuestos internos al tabaco y la reforma laboral son los dos focos que dividieron a estos bloques, lo que generó un clima tenso en los pasillos de la Cámara de Diputados.

El Gobierno aceptó incorporar la reforma laboral y tomó como base la propuesta de la Unión Cívica Radical. El PRO, que había acercado su propio borrador, un “copy paste” del capítulo de modernización laboral del DNU 70 frenado en la Justicia, protestó por el protagonismo que le estaban dando al radicalismo en las negociaciones.

El motivo de este trato diferencial a favor del radicalismo es simple: el bloque que preside Cristian Ritondo nunca puso en duda su acompañamiento incondicional, bajándose el precio. La UCR, en cambio, no se regaló y puso algunas condiciones.

Los ánimos ya estaban bastante destemplados y llegó el jefe del bloque Hacemos Coalición Federal, Miguel Pichetto, para meter la cola. Por la mañana, el veterano diputado dejó trascender que no estaba de acuerdo con meter la reforma laboral dentro de la ley Bases, ya que el tema podía boicotear la aprobación de la iniciativa en el Senado una vez que Diputados girara la media sanción.

Suspicacias aparte, el planteo de Pichetto generó confusión en la UCR, ya que había sido Nicolás Massot, un diputado de su círculo más cercano, quien había pedido un mes atrás la inclusión de la reforma laboral cuando se estaba discutiendo el DNU en la comisión bicameral de Trámite Legislativo.

Atento a la resistencia que generó su planteo de barrer con la reforma laboral, Pichetto bajó sus pretensiones y aceptó que se trate la reforma laboral en base a tres puntos centrales: eliminar las multas, extender los períodos de prueba, y el fondo de cese laboral.

Al sentir que su reforma laboral estaba amenazada, el radicalismo jugó una carta arriesgada, muy al filo: le hizo llegar al Gobierno el mensaje de que “sin reforma laboral, no hay Ley Bases”.

La UCR es consciente de que tiene la llave para la media sanción de la Ley ómnibus, y usa ese poder de fuego para negociar sobre una cornisa muy delgada, en la que también hacen equilibrio Hacemos Coalición Federal y el PRO.

El ultimátum radical sirvió, al menos, para que arrimaran posiciones en un punto intermedio. Habría acuerdo para impulsar una reforma laboral más acotada, que no tocará aquellos puntos que afecten los intereses de la CGT, como el artículo que eliminaba las cuotas solidarias obligatorias para no afiliados a sindicatos.

“El radicalismo no tiene problemas, tenemos algunas disidencias, pero mañana (hoy) estamos para dictaminar”, aclaró una diputada de la UCR que participa activamente de las negociaciones, en diálogo con la prensa acreditada en la Cámara baja.

El otro punto de discordia del proyecto Bases tiene que ver con el restablecimiento de los impuestos internos mínimos al tabaco. Este era un pedido explícito de los bloques Hacemos Coalición Federal e Innovación Federal.

En el dictamen de la Ley Bases que votó en febrero la cuestión del tabaco estaba en la versión original, pero se suprimió por pedido del PRO. Ahora el tema volverá a estar presente, pero se incorporará directamente en el recinto.

En los bloques “federales” abundan las sospechas de que el PRO es funcional a los lobbys de las tabacaleras, y que por esa razón influye en el Gobierno para que el tema no se incorpore al dictamen. Sin embargo, en el bloque de Ritondo aclaran que ellos tienen su propia propuesta, cuyo autor es Diego Santilli.

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