Los que festejan el éxodo de la riqueza de Jujuy no pueden ocultar la bronca

Por Gastón Remy, economista-diputado provincial del PTS-FITU. Los balances de agosto muestran ganancias récord de mineras e ingenios, mientras las mayorías se hunden en el endeudamiento. La bronca crece desde abajo y busca las calles. El 19 de septiembre se prepara una gran movilización en todo el país.

Ganancias récord, saqueo deliberado

En agosto se publicaron los balances de las principales empresas de Jujuy. La minera de litio Exar cerró su primer semestre con una rentabilidad bruta acumulada de 205 millones de dólares: Ganó doce veces el monto que el Estado recaudó en regalías, no de una, sino de las catorce mineras que operan en la provincia. Un saqueo deliberado.

El grupo Ledesma ganó en todos sus negocios —jugos y frutas, papel, ganadería—, con la única excepción del azúcar y el alcohol. Sin embargo, mejoró su productividad en la última zafra: con una molienda similar, de 3,3 millones de toneladas de caña, pasó de producir 301.000 toneladas de azúcar físico en la zafra 2024 a 355.000 en 2025.

Pero esa mayor productividad también se logra a costa de los trabajadores, ya que se obtiene más producción con 330 obreros menos.

El mayor ingenio del país se prepara para redoblar su apuesta como líder del sector. Tras la compra del Ingenio Concepción por parte de Santiago Blaquier a principios de año, se espera que concrete la adquisición de dos ingenios más en Tucumán: Corona y Trinidad.

Este movimiento de fichas de Ledesma explica por qué, dentro de la UIA, hay sectores que aún no confrontan con Milei: mientras la industria cae día tras día, algunos se hacen más grandes.

La boca de salida del negocio extractivista

En su reseña informativa, Ledesma anuncia que espera mejoras en las ventas y en los precios del azúcar en el mercado interno. En el presente presiona con lobby legislativo para ampliar el cupo de bioetanol y, sobre todo, sigue apostando fuerte al mercado externo.

Junto con Rocchia Ferro (ingenio La Florida), de Tucumán, están recuperando vías del ferrocarril Central Norte Argentino con destino a la exportación de azúcar.

Con este tipo de medidas —mientras mineras y cerealeras se disputan el botín de la privatización del FF. CC. Belgrano Cargas— consolidan al puerto de Rosario como el segundo exportador de alimentos del mundo y una boca de expendio de los minerales de la cordillera.

Lo que están gestando también es un punto de estrangulamiento del pulpo extractivista, si se organiza la fuerza de las y los trabajadores que producen, almacenan y transportan el litio, el azúcar, la soja, el trigo o el maíz, sin dudas, escucharemos otra música.

La planificación de la clase trabajadora, en unidad con las comunidades y el pueblo pobre, sobre el uso de los bienes comunes naturales como parte de una transición postextractivista.

Pero su fiesta —las cifras récord de exportación y producción, las ganancias millonarias de bancos y billeteras virtuales— contrasta con el duro día a día de las mayorías, que no llegan a fin de mes y están sobreendeudadas.

Por más papel picado, sahumadas o recordatorios del 23 de agosto de 1812 que hagan, no hay forma de hacer popular el saqueo del país ni el hambre de las mayorías. Y cada día que pasa crece la bronca desde abajo.

Todos en un cumpleaños ajeno

Sin embargo, el régimen político insiste en vender que la salida viene de la mano de las mineras. Las reciben con los brazos abiertos, hacen suyo el reclamo de los ingenios para ampliar sus negocios con el bioetanol y ante los bancos se arrodillan.

¿Acaso creen que, escondiéndose detrás de festejos populares como el Éxodo o la Pachamama, el pueblo no se da cuenta? ¿No registraron que el 6 de agosto hubo, en todos lados, un gran pronunciamiento contra la venta del país a esas mismas mineras?

Pareciera que no. Sadir anunció su reelección, el PJ sigue en modo interna y el sector de Rivarola se sacó la foto con el gobernador-candidato Kicillof.

En la misma negación de la realidad insiste LLA, que repite como disco rayado en la Legislatura que, para ellos, “la gente se endeudó por comprar autos o propiedades”. Todos están en un cumpleaños ajeno. Pero no sin costos: las internas entre todas estas fuerzas crecen día a día.

El diputado Alejandro Vilca durante la sesión recordó que “en los barrios hay miseria y se toma deuda para comer”, mientras el Gobierno nacional hacía votar en el Congreso que los activos del Banco Central sean garantía de nuevas deudas.

Consecuente con la defensa de la clase trabajadora, el Bloque PTS-FITU presentó un proyecto para aliviar a las familias endeudadas, porque las “estafas usureras no se pagan”, como afirmó la referente Myriam Bregman.

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