Bolivia: Áñez dijo que dialoga con el MAS para «pacificar el país»

El gobierno de la presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, anunció este jueves que inició un diálogo con el Movimiento Al Socialismo (MAS), partido de Evo Morales asilado en México, para pacificar el país convulsionado tras elecciones «irregulares» del 20 de octubre y la posterior renuncia del líder izquierdista. Áñez parece buscar la manera de poner fin a las manifestaciones violentas y enfrentamientos poselectorales que han dejado 10 muertos y unos 400 heridos.

«Estamos en una mesa de diálogo, creemos que es posible pacificar el país», indicó el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano, uno de los 11 miembros del gabinete ministerial designados por la mandataria interina el miércoles. En el diálogo, detalló, participan delegados del gobierno de Áñez y congresistas del partido de Morales, que hasta el momento no han confirmado el acercamiento.

Antes, la presidenta había dicho que Morales no estaba habilitado para un cuarto mandato, por lo que no podría participar en los próximos comicios, de fecha incierta. Aclaró, sin embargo, que el partido del exgobernante «tiene derecho de participar en elecciones generales» y le recomendó ir buscando candidato.

Las tensiones continuaron la tarde del jueves en La Paz, luego de que una columna formada por miles de partidarios de Morales bajara desde El Alto, la ciudad vecina, bastión del líder izquierdista. Los defensores del expresidente coreaban consignas: «Áñez golpista, fuera del palacio», «Que vuelva Evo».

El miércoles, una manifestación similar en apoyo a Morales terminó en choques con la policía cerca de la Plaza Murillo, mientras Áñez juramentaba en el Palacio Quemado a la nueva cúpula militar. Los disturbios se saldaron con una veintena de detenidos, según medios locales.

Durante las primeras semanas de protestas los manifestantes eran adversarios de Morales, pero desde el domingo, tras la renuncia, son sus partidarios los que han salido a las calles y se han enfrentado con la policía.

En una señal de la preocupación de la comunidad internacional, la ONU envió a Bolivia al diplomático Jean Arnault para que dialogue con todas las partes e intente «encontrar una salida pacífica a la crisis», anunció Stéphane Dujarric, el portavoz del secretario general de Naciones Unidas.

Reclamo a México

Desde su exilio en México, Morales instó el miércoles a organismos internacionales como la ONU y la iglesia Católica, a través del papa Francisco, a acompañar un «diálogo para pacificar» Bolivia. «La violencia atenta contra la vida y la paz social», escribió en Twitter Morales, quien renunció acorralado por las protestas y por un lapidario informe de la OEA sobre irregularidades en los comicios, y abandonado por las Fuerzas Armadas y la Policía.

Su sucesora anunció este jueves que iba a presentar una queja diplomática ante México por permitir que Morales hiciera ese tipo de declaraciones políticas. El gobierno mexicano respondió que no se podía limitar la libertad de expresión de los asilados políticos.

¿Qué opinás?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

x

Check Also

Elecciones del 6D en Venezuela: Todo lo que está en juego

Por Marco Teruggi, en Sputnik. Las elecciones legislativas del 6 de diciembre serán un posible parteaguas en el conflicto venezolano, donde ...