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Día Internacional de la Mujer Indígena

gerarda gutierrezEl Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy, a través de su Coordinadora General, Natalia Sarapura, con motivo de celebrarse hoy el Día Internacional de la Mujer Indígena, rindió homenaje a la dirigente Gerarda Gutiérrez de la comunidad de Queta, quien formara parte en 1946 del Malón de la Paz. El COAJ destacó el valor de la dirigente indígena, su compromiso con la lucha indígena por las tierras y reconoció su aporte como guardiana de una cultura milenaria.

 Cabe recordar que el Día de la Mujer Indígena fue instituido en 1983 durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y movimientos de América en Tihuanacu (Bolivia). La fecha fue escogida porque un día 5 de setiembre Bartolina Sisa, fue descuartizada por las fuerzas realistas durante la rebelión anticolonial de Túpaj Katari en el Alto Perú.

 El COAJ, en la figura de Gerarda Gutiérrez también rindió homenaje a las mujeres de los 8 pueblos indígenas que habitan la provincia de Jujuy y destacó el rol que cumplen en la reproducción del universo cultural que distingue a estos pueblos y los hace únicos.

 Las mujeres han cumplido una función fundamental en la preservación y transmisión de la cultura  y de la cosmovisión indígena. Ella es portadora vital de la herencia cultural, la que enseña la lengua ancestral a los hijos e hijas y la que transmite las prácticas, su sentido y su valor.

 “La sobrevivencia de nuestros pueblos se debe en gran medida al aporte anónimo, muchas veces silencioso, pero tenaz y efectivo de las mujeres indígenas” destacó Sarapura y puso de relieve que Gerarda Gutiérrez es un ícono porque su figura reúne las múltiples dimensiones del compromiso de una mujer indígena, su compromiso en el plano familiar, comunitario y su compromiso político con una causa central para los pueblos indígenas como lo es la lucha por el territorio.

 Sarapura destacó que como un reconocimiento a Gerarda Gutiérrez, el COAJ por resolución dispuso que el Albergue Estudiantil lleve su nombre. El Albergue que funciona también como centro educativo y cultural, recibe a estudiantes indígenas de diferentes comunidades que se trasladan a esta Capital para desarrollar actividades educativas.

Gerarda Gutiérrez: memorias sobrevivientes

Gerarda Gutiérrez nació hace más de 90 años en Queta (Cochinoca) y es un testimonio viviente de unas las gestas contemporáneas más relevantes en la lucha pro la recuperación de los territorios indígenas.

 El 15 de mayo de 1946 Gerarda partió junto a los pobladores de la puna jujeña hacia Buenos Aires para presentar su reclamo ante el Presidente Juan Domingo Perón. Ella tenía 18  años y fue parte de una epopeya de la que participaron 174 hombres mujeres y niños kollas que se conoció como “El Malón de la Paz”.

 No son muchos las memorias que ha podido conservar Gerarda. El paso del tiempo también fue borrando los detalles de aquellos días de batalla, reclamos y esperanzas. Algunas memorias han sobrevivido, en particular las referidas al sentido de aquella epopeya y las memorias de los sacrificios que significó marchar hacia la Capital argentina, así como las memorias del maltrato del que fueron posteriormente víctimas los puneños.

 “Me acuerdo que habíamos caminado con nuestros burritos y que pasamos de noche por el Río Grande: Cuando lo cruzamos traía mucha agua y me llegaba hasta la cintura”, dice y describe una de esas postales que ha conservado del largo peregrinar que los llevó hacia Buenos Aires. No puede recordar con precisión cuántos días caminó, pero si recuerda que fueron muchos y que demandaron un enorme sacrificio. En realidad, los saloneros/as caminaron durante tres meses hasta llegar a Capital Federal.

 Les costaba caminar, recuerda Gerarda, pero sabían todos hacia dónde iban y qué animaba el sacrificio y entonces, así, avanzaban, firmes y decididos.

 “Íbamos a pedir que nos devuelvan las tierras, porque nos desalojaban y nos cobraban por usarlas. Ahora, algo ha cambiado, por lo menos ya no pagamos arriendo”, manifiesta y se queda pensando. Gerarda no puede explicarlo con elocuencia, pero si sabe que todavía hoy faltan muchas cosas y que hay desigualdades que persisten. Algo falta todavía, porque los pueblos indígenas siguen viviendo en situaciones de desventaja.

 También recuerda Gerarda los días en el Hotel de los Inmigrantes, a donde fueron alojados amablemente y de donde fueron, días más tardes, expulsados violentamente. “Nos sacaron de noche, a las patadas, a los bollos y nos subieron al tren, como animales”. Maltratados, golpeados, sometidos a una violencia inexplicable que agregó injusticia a las injusticias históricas que empezaban a conocerse en el país.

 Gerarda Gutiérrez vive aún en su comunidad, cuya economía de subsistencia es la cría de animales, vive en contacto con la naturaleza y con las costumbres y los ritos que ha conservado su cultura indígena.

El COAJ y las mujeres indígenas

 El Consejo de Organizaciones Aborígenes de Jujuy, al tiempo que trabaja en la revalorización del aporte de las mujeres indígenas en el campo de la cultura,  desarrolla diversas acciones destinadas a la promoción de los derechos de las mujeres. Ellas han sido víctimas de múltiples discriminaciones, por su pertenencia de género, étnica y social.

 A los efectos de revertir los factores estructurales que han configurado esas discriminaciones, el COAJ trabaja en el diseño de medidas de acción positiva destinadas a hacer efectivo los derechos de las mujeres indígenas.

 En esa línea, entre otras acciones lleva adelante investigaciones sobre la situación de las mujeres en el campo educativo y como resultado de una primera etapa ha implementado una oferta educativa, la Tecnicatura Superior en Desarrollo Indígena, cuya matrícula es mayoritariamente femenina. Con esta carrera, que se implementa en el marco del Instituto de Educación Superior Intercultural «Gloria Pérez», el COAJ ha generado una herramienta para favorecer la accesibilidad a la educación de las mujeres indígenas.

 Además, el COAJ lleva adelante el Proyecto Jurisprudencia Mujer Indígena, una experiencia continental que busca construir dentro del sistema interamericano de derechos humanos, al desarrollo una jurisprudencia que no solo se base en el derecho regional, sino que además reconozca el derecho indígena, los sistemas propios de los pueblos y tenga en cuenta particularmente los derechos humanos de las mujeres.

 El proyecto se ha propuesto promover doctrina y jurisprudencia que sea capaz de administrar justicia,  en este continente multicultural, desde esa intersección esepcífica que determinan esos múltiples enfoques jurídicos en juego.

 Jujuy fue sede este 2013 de un encuentro de las organizaciones que en el continente llevan adelante litigios estratégicos, asumiendo múltiples desafíos metodológicos, jurídicos y políticos.

 El COAJ se ha propuesto también contribuir a un diálogo intercultural con el Estado que permita definir nuevas políticas públicas que respondan a las especificidades de las mujeres indígenas de Jujuy.

 Por ello, el 8 de marzo pasado, el COAJ reunió a mujeres legisladoras, funcionarias, juezas en una jornada en la que mujeres de comunidades indígenas expresaron sus demandas en materias como educación, salud, territorio, producción.

 El COAJ se ha propuesto institucionalizar el diálogo con mujeres en lugares de decisión para hacer avanzar una agenda de género intercultural, que sea capaz de integrar las necesidades y las miradas de las mujeres de los pueblos originarios.

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