Día del Trabajador 2019: ‘Resistir y organizarnos para que no nos hagan más daño’

Por José Del Frari. «No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos». (Martin Luther King).

La historia

Trabajar es una palabra que comienza a utilizarse entre los años 1220 y 1250. Significaba sufrir, esforzarse. Viene del latín tripaliare, torturar. Su origen es el tripalium, una especie de cepo o instrumento de tortura, una acepción ya conocida hacia el siglo VI. Tres y palus, por los tres maderos cruzados que forman dicho instrumento al cual era sujetado el reo.

De trabajar deriva el sustantivo trabajo, en el año 1212, que conserva en la Edad Media y aún hoy en día el sentido etimológico de: sufrimiento, dolor.

El término trabajador surgió hacia 1570. Vendría a ser como el sufriente, el doliente. 

Organizarse

Bajos salarios, excesiva jornada de labor, etc., fueron algunas de las causas para que los trabajadores comiencen a organizarse en sindicatos contra la burguesía. En la economía industrial liberal, la clase obrera privada de los medios de producción se ve obligada a vender lo único que poseía su fuerza de trabajo… sus brazos.

Nace así el problema social de la subsistencia. Y como respuesta a la inseguridad de empleo y la miseria, los trabajadores tienden a unirse en la lucha por el poder político y económico.

El primer movimiento obrero se desarrolla en Inglaterra organizado en sindicatos (Trade Unions). Asociaciones obreras locales o de fábricas, articuladas por oficios, que tratan de obtener mejores condiciones de trabajo y de vida por medio de contratos colectivos de trabajo, los horarios y la protección del trabajador. Con largas luchas en 1824 en Inglaterra, 1864 en Francia, 1869 en Alemania; lográndose así la “legalidad” del movimiento obrero (siempre cuestionada por el capitalismo).

Luego de numerosos intentos, logra fundarse en Buenos Aires en 1919, en la presidencia radical de Don Hipólito Yrigoyen, con la asistencia de 13 países, la Asociación de Trabajadores del Continente Americano, de vida efímera.

La Argentina en 1845 comienza a utilizar máquinas a vapor, y entre 1897 y 1900 entraron al país más de 1.000.000 de inmigrantes, haciendo su aparición el capitalismo. En 1878 estalla la primera huelga en Buenos Aires, los tipógrafos piden una jornada de trabajo de 10 horas en verano y 12 en invierno. En 1887 se funda la fraternidad Ferroviaria. En 1890 se funda la Federación Obrera Argentina, dando inicio a la continua y rica historia de la clase trabajadora y la eterna búsqueda de la igualdad y fraternidad del pueblo que a través de distintos caminos sigue hasta hoy. (¡Y seguirá!)

Situaciones para tener siempre presente:

• El 1º de mayo de cada año se conmemora el Día Internacional del Trabajador en homenaje a los «Mártires de Chicago», así denominado un grupo de sindicalistas anarquistas que fueron ejecutados en 1886 en Estados Unidos por realizar un reclamo laboral. Los trabajadores demandaban la reducción de la jornada laboral a 8 horas, ya que solían trabajar hasta 16 horas diarias. Ante la presión de los paros, el presidente de Estados Unidos, Andrew Johnson, promulgó una ley que establecía las 8 horas de trabajo diario. Sin embargo, el sector empresarial decidió no acatarla, por lo que los trabajadores de la ciudad industrial de Chicago iniciaron una huelga liderada por Albert Pearsons que juntó a más de 80 mil trabajadores. Fue calificada como «indignante e irrespetuoso» y como un «delirio de lunáticos poco patriotas». Para los que lo criticaban, el pedido era «lo mismo que pedir que se pague un salario sin cumplir ninguna hora de trabajo».

El 21 de junio comenzó el juicio a 31 obreros acusados de haber sido los presuntos promotores del conflicto. Condenaron a dos de ellos a cadena perpetua, uno a 15 años de trabajos forzados y cinco a la muerte en la horca. Hoy sigue en Estados Unidos sin reconocerse este día mundial de lucha, usando una fecha en septiembre.

• La bandera del “apolitisismo” ha sido y es hoy en el gremialismo moderno, impulsado por los sectores proburgueses, que frente a la premisa de lucha de clases, pretenden imponer la política de conciliación.

Avanzada neoconservadora

Desde el punto de vista de los derechos conquistados, el actual modelo económico social mundial avanza en la quita o anulación de derechos adquiridos.

Mi opinión es que el que calla otorga. Hoy de un plumazo funcionarios que desprecian lo social pueden y borran por decreto leyes que logramos los trabajadores en años de lucha. Pero como la historia no es lineal, siempre se puede volver atrás.

Sus métodos: a través de la derecha conservadora, de la desinformación continua desde los multimedios, los que exacerbando la intolerancia, el ultraliberalismo económico, los nacionalismos extremos, las homofobias, encuentran sus remix de formas de viejas formas de dominación.

El ataque a los inmigrantes y a los pobres genera brechas o grietas. Todos los días cuestionan los avances logrado en lo social y sindical encontrando en desclasados o en mediocres, pusilánimes; ignorantes que desde la prensa adoctrinan a diario. El caldo de cultivo ideal. Recordar “los argentinos somos derechos y humanos”.

La idea de que en política es lo mismo todo es una simplificación ya instalada en la sociedad y extremadamente peligrosa para la lucha social, colectiva.

Personalmente, me resisto a aceptar que en este “cambalache” los sectores más excluidos terminen votando del modelo neoliberal y a candidatos que proponen suprimir subvenciones, cerrar hospitales y escuelas o universidades públicas.

Un camino

Como decía decía el General San Martín, “la soberbia es una discapacidad que suele  afectar a pobres infelices mortales que se encuentran de golpe con una miserable cuota de poder.»

En Jujuy, como en otros lugares del país y del mundo, vivimos esta realidad que nos duele. Así, siguiendo los lineamientos internacionales o nacionales, los funcionarios de las áreas de Trabajo y Educación abandonan su rol de mediadores entre la patronal y los trabajadores para convertirse en representantes directos de una patronal extorsiva que “suben su apuesta para  favorece el conflicto”.

Tendrá presente el Ejecutivo Provincial que muchos de los decretos, leyes etc. que hoy genera atacan, cercenan, les reducen  o nos privan de cumplimiento derechos amparados por la Constitución Nacional y la Provincial, y que en algún momento se tendrán que hacer cargo de lo que hicieron.

Un camino de resistencia y contra ataque: insistir y reintentar un diálogo genuino y de buena fe con todos los sectores populares en la búsqueda de un “Nuevo Estado” que nos contenga a todos.

Hoy, la lucha. El Paro sigue siendo uno de los caminos para los que no nos conformamos a ser uno “simples dolientes”.

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